viernes, 29 de noviembre de 2024

Mis palabras no pasarán...

 Viernes de la XXXIV Semana del T.O.

El Señor mantiene alerta a sus discípulos. Es necesario mantener la tensión, avivar la llama de la esperanza y que el corazón se mantenga firme. Y la firmeza de la fe se sustenta en la fidelidad al Señor, a la escucha de la Palabra, la Celebración de los Sacramentos y el servicio a la comunidad y a la sociedad entera. Solo así haremos posible la entrada del reino de Dios en esta realidad que vivimos.


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Lc 21,29-33

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos una parábola:

«Fijaos en la higuera y en todos los demás árboles: cuando veis que ya echan brotes, conocéis por vosotros mismos que ya está llegando el verano.

Igualmente vosotros, cuando veáis que suceden estas cosas, sabed que está cerca el reino de Dios.

En verdad os digo que no pasará esta generación sin que todo suceda. El cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras no pasarán».

miércoles, 27 de noviembre de 2024

Os servirá de ocasión para dar testimonio...

 Miércoles de la XXXIV Semana del T.O.

Vivir desde la coherencia con el evangelio supone añadir nuevas contradicciones a la ya de por sí complicada vida que llevamos. La fe vivida desde la integridad y la humildad nos compromete y, muchas veces, nos empuja a vivir contracorriente. Y la vida contra corriente supone, también, enfrentamientos con los otros, con nuestros vecinos, con aquellos que no piensan como nosotros. Pero es nuestra fe y el amor a Dios y a los hermanos lo que da sentido a nuestra vida y al estilo de vida que queremos vivir. Entonces, tendremos que decidir.


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Lc 21,12-19

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:

«Os echarán mano, os perseguirán, entregándoos a las sinagogas y a las cárceles, y haciéndoos comparecer ante reyes y gobernadores, por causa de mi nombre. Esto os servirá de ocasión para dar testimonio.

Por ello, meteos bien en la cabeza que no tenéis que preparar vuestra defensa, porque yo os daré palabras y sabiduría a las que no podrá hacer frente ni contradecir ningún adversario vuestro.

Y hasta vuestros padres, y parientes, y hermanos, y amigos os entregarán, y matarán a algunos de vosotros, y todos os odiarán a causa de mi nombre. Pero ni un cabello de vuestra cabeza perecerá; con vuestra perseverancia salvaréis vuestras almas».

martes, 26 de noviembre de 2024

Esto que contempláis...

Martes de la XXXIV Semana del T.O.

Nos maravillamos fácilmente con aquellos elementos superficiales y nos quedamos mirando al dedo en vez de a la luna. Es muy habitual entretenernos en las bombillas que ocultan la luz de verdad. Mirar con los ojos de la fe es ver un poco más allá de lo superficial, filtrar la realidad con los filtros del evangelio.


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Lc 21,5-11

En aquel tiempo, como algunos hablaban del templo, de lo bellamente adornado que estaba con piedra de calidad y exvotos, Jesús les dijo:

«Esto que contempláis, llegarán días en que no quedará piedra sobre piedra que no sea destruida».

Ellos le preguntaron:

«Maestro, ¿cuándo va a ser eso?, ¿y cuál será la señal de que todo eso está para suceder?».

Él dijo:

«Mirad que nadie os engañe. Porque muchos vendrán en mi nombre diciendo: "Yo soy", o bien: "Está llegando el tiempo"; no vayáis tras ellos. Cuando oigáis noticias de guerras y de revoluciones, no tengáis pánico. Porque es necesario que eso ocurra primero, pero el fin no será enseguida».

Entonces les decía:

«Se alzará pueblo contra pueblo y reino contra reino, habrá grandes terremotos, y en diversos países, hambres y pestes. Habrá también fenómenos espantosos y grandes signos en el cielo.


lunes, 25 de noviembre de 2024

Lo que tenía para vivir...

 Lunes de la XXXIV Semana del T.O.

No nos extraña ver como los que menos tienen son, posiblemente, los más desprendidos, mientras que los que más riquezas poseen buscan la forma de acumular más bienes. A los ojos de Dios la riqueza se asienta precisamente en valores como el desprendimiento, la humildad, la generosidad y el amor. Todos ellos son valores proactivos, es decir, se dirigen a los otros, al prójimo. Pensemos dónde ponemos nuestro corazón y nuestro tiempo.


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Lc 21,1-4

En aquel tiempo, Jesús, alzando los ojos, vio a unos ricos que echaban donativos en el tesoro del templo; vio también una viuda pobre que echaba dos monedillas, y dijo:

«En verdad os digo que esa pobre viuda ha echado más que todos, porque todos esos han contribuido a los donativos con lo que les sobra, pero ella, que pasa necesidad, ha echado todo lo que tenía para vivir».

domingo, 24 de noviembre de 2024

Entonces, ¿tú eres rey?

 Jesucristo, rey del universo

Domingo XXXIV del T.O.

Dos formas de entender la autoridad. Mientras Pilato manifiesta que el poder temporal se entiende como un poder sobre las personas, la autoridad de Jesucristo se reafirma porque es para los demás. Su autoridad es un servicio a la verdad, a Dios y en consecuencia a todos los hombres. Solo tiene sentido porque aporta sentido a los otros. Y ahí es donde radica su capacidad de persuadir y convencer. Una interpelación al ejercicio del poder y de la autoridad en el siglo XXI, especialmente cuando muchos ciudadanos han quedado en la estacada porque no pueden continuar el ritmo frenético de esta sociedad de cimientos inestables.


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Jn 18,33b-37

En aquel tiempo, Pilato dijo a Jesús:

«¿Eres tú el rey de los judíos?».

Jesús le contestó:

«¿Dices eso por tu cuenta o te lo han dicho otros de mí?».

Pilato replicó:

«¿Acaso soy yo judío? Tu gente y los sumos sacerdotes te han entregado a mí; ¿qué has hecho?».

Jesús le contestó:

«Mi reino no es de este mundo. Si mi reino fuera de este mundo, mi guardia habría luchado para que no cayera en manos de los judíos. Pero mi reino no es de aquí».

Pilato le dijo:

«Entonces, ¿tú eres rey?».

Jesús le contestó:

«Tú lo dices: soy rey. Yo para esto he nacido y para esto he venido al mundo: para dar testimonio de la verdad. Todo el que es de la verdad escucha mi voz».

viernes, 22 de noviembre de 2024

Mi casa será casa de oración...

 Santa Cecilia, virgen y mártir

Viernes de la XXXIII Semana del T.O.

Nos resulta sorprendentemente fácil acusar al judaísmo oficial del uso economicista y mercantilista del templo y, en consecuencia, de la fe. Y cómo nos cuesta hacer una lectura actualizada. La religión oficial a la que interpela el evangelio hoy no es el judaísmo, si la institución y la estructura humana de la Iglesia. Y precisamente por ello no debería asustarnos hacer autocrítica y comprobar la disponibilidad, la generosidad, la trasparencia de las cuentas y de la administración de los bienes, el desprendimiento y la vida austera. Y todo en pro de una existencia desprendida, vinculada en exclusiva al amor y lo que significa vivir para…


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Lc 19,45-48

En aquel tiempo, Jesús entró en el templo y se puso a echar a los vendedores, diciéndoles:

«Escrito está: "Mi casa será casa de oración"; pero vosotros la habéis hecho una "cueva de bandidos"».

Todos los días enseñaba en el templo.

Por su parte, los sumos sacerdotes, los escribas y los principales del pueblo buscaban acabar con él, pero no sabían qué hacer, porque todo el pueblo estaba pendiente de él, escuchándolo.

jueves, 21 de noviembre de 2024

Nuestras cegueras...

Presentación de la Santísima Virgen

Jueves de la XXXIII Semana del T.O.

Nos sorprende el llanto de Jesucristo sobre la ciudad de Jerusalén. Pero es posible que el llanto continúe y que nosotros hoy, miembros de la nueva Jerusalén no queramos ver los peligros que nos acechan. La ceguera se asoma a nuestras puertas de muy diversas formas. Y nada como las divisiones internas para generar inquietud en esta barca que navega en dirección al nuevo reino de Dios.


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Lc 19,41-44

En aquel tiempo, al acercarse Jesús a Jerusalén y ver la ciudad, lloró sobre ella, mientras decía:

«¡Si reconocieras tú también en este día lo que conduce a la paz! Pero ahora está escondido a tus ojos.

Pues vendrán días sobre ti en que tus enemigos te rodearán de trincheras, te sitiarán, apretarán el cerco de todos lados, te arrasarán con tus hijos dentro, y no dejarán piedra sobre piedra. Porque no reconociste el tiempo de tu visita».