sábado, 31 de diciembre de 2022

El Verbo era la luz verdadera...

 San Silvestre I, papa

El prólogo del evangelio de Juan nos invita a contemplar la encarnación del Hijo de Dios en toda su profundidad. Dios se hace carne, se hace uno de los nuestros al tiempo que es luz para los demás. Y la acogida es diversa. Unos abren su corazón y otros ni siquiera escuchan. El amor de Dios y la libertad humana juegan un papel fundamental.


Reza Laudes en tu dispositivo

Reza Vísperas en tu dispositivo

Jn 1,1-18

En el principio existía el Verbo,

y el Verbo estaba junto a Dios,

y el Verbo era Dios.

Él estaba en el principio junto a Dios.

Por medio de él se hizo todo,

y sin él no se hizo nada de cuanto se ha hecho.

En él estaba la vida,

y la vida era la luz de los hombres.

Y la luz brilla en la tiniebla,

y la tiniebla no lo recibió.

Surgió un hombre enviado por Dios, que se llamaba Juan:

este venía como testigo, para dar testimonio de la luz, para que todos creyeran por medio de él.

No era él la luz, sino el que daba testimonio de la luz.

El Verbo era la luz verdadera,

que alumbra a todo hombre,

viniendo al mundo.

En el mundo estaba;

el mundo se hizo por medio de él,

y el mundo no lo conoció.

Vino a su casa,

y los suyos no lo recibieron.

Pero a cuantos lo recibieron,

les dio poder de ser hijos de Dios,

a los que creen en su nombre.

Estos no han nacido de sangre, ni de deseo de carne,

ni de deseo de varón, sino que han nacido de Dios.

Y el Verbo se hizo carne y habitó entre nosotros,

y hemos contemplado su gloria:

gloria como del Unigénito del Padre, lleno de gracia y de verdad.

Juan da testimonio de él y grita diciendo:

«Este es de quien dije: el que viene detrás de mí se ha puesto delante de mí, porque existía antes que yo».

Pues de su plenitud todos hemos recibido, gracia tras gracia.

Porque la ley se dio por medio de Moisés,

la gracia y la verdad nos han llegado por medio de Jesucristo.

A Dios nadie lo ha visto jamás: Dios unigénito, que está en el seno del Padre, es quien lo ha dado a conocer.

viernes, 30 de diciembre de 2022

Despojados...

 Fiesta de la Sagrada Familia

El Hijo de Dios saborea la hiel de la tragedia humana. Hombres y mujeres obligados a salir de su tierra, de su casa… a romper raíces y desarraigarse. Hombres, mujeres y niños expuestos y vulnerables.


Reza Laudes en tu dispositivo

Reza Vísperas en tu dispositivo

Mt 2,13-15.19-23

Cuando se retiraron los magos, el ángel del Señor se apareció en sueños a José y le dijo:

«Levántate, toma al niño y a su madre y huye a Egipto; quédate allí hasta que yo te avise, porque Herodes va a buscar al niño para matarlo».

José se levantó, tomó al niño y a su madre, de noche, se fue a Egipto y se quedó hasta la muerte de Herodes para que se cumpliese lo que dijo el Señor por medio del profeta:

«De Egipto llamé a mi hijo».

Cuando murió Herodes, el ángel del Señor se apareció de nuevo en sueños a José en Egipto y le dijo:

«Levántate, coge al niño y a su madre y vuelve a la tierra de Israel, porque han muerto los que atentaban contra la vida del niño».

Se levantó, tomó al niño y a su madre y volvió a la tierra de Israel.

Pero al enterarse de que Arquelao reinaba en Judea como sucesor de su padre Herodes tuvo miedo de ir allá. Y avisado en sueños se retiró a Galilea y se estableció en una ciudad llamada Nazaret. Así se cumplió lo dicho por medio de los profetas, que se llamaría nazareno.

miércoles, 28 de diciembre de 2022

De Egipto llamé a mi hijo...

 Santos Inocentes

El Hijo de Dios también tuvo que “emigrar”. Él también sufrió la persecución y tuvo que dejarlo todo por salvar su vida. ¿Cuántos niños hoy son víctimas de las mismas atrocidades! ¡Cuántas miradas se giran hacia otro lado desde el lado rico! ¡Cuánto prejuicio y cuánto odio se ha sembrado frente a tanto inocente!


Reza Laudes en tu dispositivo

Reza Vísperas en tu dispositivo

Mt 2,13-18

Cuando se retiraron los magos, el ángel del Señor se apareció en sueños a José y le dijo:

«Levántate, toma al niño y a su madre y huye a Egipto; quédate allí hasta que yo te avise, porque Herodes va a buscar al niño para matarlo».

José se levantó, tomó al niño y a su madre, de noche, se fue a Egipto y se quedó hasta la muerte de Herodes para que se cumpliese lo que dijo el Señor por medio del profeta:

«De Egipto llamé a mi hijo».

Al verse burlado por los magos, Herodes montó en cólera y mandó matar a todos los niños de dos años para abajo, en Belén y sus alrededores, calculando el tiempo por lo que había averiguado de los magos.

Entonces se cumplió lo dicho por medio del profeta Jeremías:

«Un grito se oye en Ramá, llanto y lamentos grandes;

es Raquel que llora por sus hijos

y rehúsa el consuelo, porque ya no viven».

martes, 27 de diciembre de 2022

Se adelantó y llegó primero...

 San Juan, evangelista y apóstol

Como los pastores que reciben la noticia del nacimiento del Mesías y corren a anunciarlo, María Magdalena, Simón Pedro y el otro discípulo corren hacia el sepulcro. El encuentro con el misterio de la fe conlleva un impulso misionero. El amor es afecto y es efectivo, transformador. Y quien ha amado y se ha sentido amado se pone en camino.


Reza Laudes en tu dispositivo

Reza Vísperas en tu dispositivo

Jn 20,2-8

El primer día de la semana, María la Magdalena echó a correr y fue donde estaban Simón Pedro y el otro discípulo, a quien Jesús amaba, y les dijo:

«Se han llevado del sepulcro al Señor y no sabemos dónde lo han puesto».

Salieron Pedro y el otro discípulo camino del sepulcro. Los dos corrían juntos, pero el otro discípulo corría más que Pedro; se adelantó y llegó primero al sepulcro; e, inclinándose, vio los lienzos tendidos; pero no entró.

Llegó también Simón Pedro detrás de él y entró en el sepulcro: vio los lienzos tendidos y el sudario con que le habían cubierto la cabeza, no con los lienzos, sino enrollado en un sitio aparte.

Entonces entró también el otro discípulo, el que había llegado primero al sepulcro; vio y creyó.

lunes, 26 de diciembre de 2022

Cuidado...

 San Esteban, protomártir

La encarnación en su plenitud que celebrábamos ayer tiene sus riesgos y el compromiso de los primeros discípulos da frutos. Esteban, considerado el primer mártir de la Iglesia, derrama su sangre por el anuncio del Evangelio.


Reza Laudes en tu dispositivo

Reza Vísperas en tu dispositivo

Mt 10,17-22

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:

«¡Cuidado con la gente!, porque os entregarán a los tribunales, os azotarán en las sinagogas y os harán comparecer ante gobernadores y reyes por mi causa, para dar testimonio ante ellos y ante los gentiles.

Cuando os entreguen, no os preocupéis de lo que vais a decir o de cómo lo diréis: en aquel momento se os sugerirá lo que tenéis que decir, porque no seréis vosotros los que habléis, sino que el Espíritu de vuestro Padre hablará por vosotros. El hermano entregará al hermano a la muerte, el padre al hijo; se rebelarán los hijos contra sus padres y los matarán.

Y seréis odiados por todos a causa de mi nombre; pero el que persevere hasta el final, se salvará».

domingo, 25 de diciembre de 2022

Concierto de Villancicos en La Hiniesta...


 

El Verbo se hizo carne y habitó entre nosotros...

 Solemnidad de la Natividad del Señor

La Palabra se hizo carne y habitó entre nosotros. Palabra que debe ser acogida, vivida en profundidad, celebrada y anunciada a todos los hombres y mujeres. Cada uno de nosotros contempla el misterio, lo hace suyo y sabe cómo encarnarse en la realidad como discípulo y ser prolongación de la buena noticia.


Reza Laudes en tu dispositivo

Reza Vísperas en tu dispositivo

Jn 1,1-5.9-14

En el principio existía el Verbo,

y el Verbo estaba junto a Dios,

y el Verbo era Dios.

Él estaba en el principio junto a Dios.

Por medio de él se hizo todo,

y sin él no se hizo nada de cuanto se ha hecho.

En él estaba la vida,

y la vida era la luz de los hombres.

Y la luz brilla en la tiniebla,

y la tiniebla no lo recibió.

El Verbo era la luz verdadera,

que alumbra a todo hombre,

viniendo al mundo.

En el mundo estaba;

el mundo se hizo por medio de él,

y el mundo no lo conoció.

Vino a su casa,

y los suyos no lo recibieron.

Pero a cuantos lo recibieron,

les dio poder de ser hijos de Dios,

a los que creen en su nombre.

Estos no han nacido de sangre, ni de deseo de carne,

ni de deseo de varón, sino que han nacido de Dios.

Y el Verbo se hizo carne y habitó entre nosotros,

y hemos contemplado su gloria:

gloria como del Unigénito del Padre, lleno de gracia y de verdad.

Alégrate. No temás. Hoy os ha nacido el Mesías...

 


viernes, 23 de diciembre de 2022

Juan es su nombre...

 Viernes de la IV Semana de Adviento

El nombre determinaba la misión de la persona. Y así Zacarías e Isabel ponen a su hijo Juan (Dios es misericordioso) fruto de su experiencia de fe y de la misión que su hijo va a desempeñar. El precursor del Dios misericordioso, el que prepara los caminos.


Reza Laudes en tu dispositivo

Reza Vísperas en tu dispositivo

Lc 1,57-66

A Isabel se le cumplió el tiempo del parto y dio a luz un hijo. Se enteraron sus vecinos y parientes de que el Señor le había hecho una gran misericordia, y se alegraban con ella.

A los ocho días vinieron a circuncidar al niño, y querían llamarlo Zacarías, como su padre; pero la madre intervino diciendo: «¡No! Se va a llamar Juan».

Y le dijeron:

«Ninguno de tus parientes se llama así».

Entonces preguntaban por señas al padre cómo quería que se llamase. Él pidió una tablilla y escribió: «Juan es su nombre». Y todos se quedaron maravillados.

Inmediatamente se le soltó la boca y la lengua, y empezó a hablar bendiciendo a Dios.

Los vecinos quedaron sobrecogidos, y se comentaban todos estos hechos por toda la montaña de Judea. Y todos los que los oían reflexionaban diciendo:

«Pues ¿qué será este niño?».

Porque la mano del Señor estaba con él.

jueves, 22 de diciembre de 2022

Se quedo con Isabel unos tres meses...

 Jueves de la IV Semana de Adviento

Llegamos al final de este camino de adviento que hemos ido recorriendo juntos. Y lo hacemos del brazo de María. La mujer que dijo el sí a Dios no ahogó su vocación en su seno, sino que puso su mirada más allá de sus propias fronteras. María es puente…


Reza Laudes en tu dispositivo

Reza Vísperas en tu dispositivo

Lc 1,46-56

En aquel tiempo, María dijo:

«Proclama mi alma la grandeza del Señor,

"se alegra mi espíritu en Dios, mi salvador;

porque ha mirado la humildad de su esclava".

Desde ahora me felicitarán todas las generaciones,

porque el Poderoso ha hecho obras grandes en mí:

"su nombre es santo,

y su misericordia llega a sus fieles de generación en generación".

Él hace proezas con su brazo:

dispersa a los soberbios de corazón,

"derriba del trono a los poderosos

y enaltece a los humildes,

a los hambrientos los colma de bienes

y a los ricos los despide vacíos.

Auxilia a Israel, su siervo, acordándose de la misericordia"

-como lo había prometido a "nuestros padres"-

en favor de Abrahán y su descendencia por siempre».

María se quedó con Isabel unos tres meses y volvió a su casa.

miércoles, 21 de diciembre de 2022

 San Pedro Canisio, presbítero y doctor

Miércoles de la IV Semana de Adviento

María no solo mira al hijo que lleva en su seno, ni solo al Dios que ha escrito parte de la historia en el sí de su sierva. María, centrada en el Señor, es puente hacia los demás. E Isabel sabe ver esa mirada de María, por eso le desea la buenaventura. Es la fe, la confianza, lo que hace de María un modelo a seguir por todos los creyentes.


Reza Laudes en tu dispositivo

Reza Vísperas en tu dispositivo

Lc 1,39-45

En aquellos días, María se levantó y se puso en camino de prisa hacia la montaña, a una ciudad de Judá; entró en casa de Zacarías y saludó a Isabel.

Aconteció que, en cuanto Isabel oyó el saludo de María, saltó la criatura en su vientre. Se llenó Isabel de Espíritu Santo y, levantando la voz, exclamó:

«¡Bendita tú entre las mujeres, y bendito el fruto de tu vientre! ¿Quién soy yo para que me visite la madre de mi Señor?

Pues, en cuanto tu saludo llegó a mis oídos, la criatura saltó de alegría en mi vientre.

Bienaventurada la que ha creído, porque lo que le ha dicho el Señor se cumplirá».

martes, 20 de diciembre de 2022

Hágase...

 Martes de la IV Semana de Adviento

El sí de María es el sí al amor de Dios. Es la aceptación de la voluntad de Dios. Es la puerta que se abre a un tiempo radicalmente nuevo. En este tiempo novedoso Dios y el hombre caminan juntos.


Reza Laudes en tu dispositivo

Reza Vísperas en tu dispositivo

Lc 1,26-38

En aquel tiempo, el ángel Gabriel fue enviado por Dios a una ciudad de Galilea llamada Nazaret, a una virgen desposada con un hombre llamado José, de la casa de David; el nombre de la virgen era María.

El ángel, entrando en su presencia, dijo:

«Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo».

Ella se turbó grandemente ante estas palabras y se preguntaba qué saludo era aquel. El ángel le dijo:

«No temas, María, porque has encontrado gracia ante Dios. Concebirás en tu vientre y darás a luz un hijo, y le pondrás por nombre Jesús. Será grande, se llamará Hijo del Altísimo, el Señor Dios le dará el trono de David, su padre; reinará sobre la casa de Jacob para siempre, y su reino no tendrá fin».

Y María dijo al ángel:

«¿Cómo será eso, pues no conozco varón?».

El ángel le contestó:

«El Espíritu Santo vendrá sobre ti, y la fuerza del Altísimo te cubrirá con su sombra; por eso el Santo que va a nacer será llamado Hijo de Dios. También tu pariente Isabel ha concebido un hijo en su vejez, y ya está de seis meses la que llamaban estéril, “porque para Dios nada hay imposible”».

María contestó:

«He aquí la esclava del Señor; hágase en mí según tu palabra».

Y el ángel se retiró.

lunes, 19 de diciembre de 2022

Tu ruego ha sido escuchado...

 Lunes de la IV Semana de Adviento

Frente a la actitud generosa y positiva de José y María ante la propuesta de Dios, Zacarías parece dudar del poder de Dios. Ante la inminente venida del Mesías, también nosotros podemos dudar, podemos aceptar generosamente la propuesta o necesitar nuestro tiempo. Es momento de contemplar para responder a la propuesta de Dios.



Reza Laudes en tu dispositivo

Reza Vísperas en tu dispositivo

Lc 1,5-25

En los días de Herodes, rey de Judea, había un sacerdote de nombre Zacarías, del turno de Abías, casado con una descendiente de Aarón, cuyo nombre era Isabel.

Los dos eran justos ante Dios, y caminaban sin falta según los mandamientos y leyes del Señor. No tenían hijos, porque Isabel era estéril, y los dos eran de edad avanzada.

Una vez que Zacarías oficiaba delante de Dios con el grupo de su turno, según la costumbre de los sacerdotes, le tocó en suerte a él entrar en el santuario del Señor a ofrecer el incienso; la muchedumbre del pueblo estaba fuera rezando durante la ofrenda del incienso.

Y se le apareció el ángel del Señor, de pie a la derecha del altar del incienso. Al verlo, Zacarías se sobresaltó y quedó sobrecogido de temor.

Pero el ángel le dijo:

«No temas, Zacarías, porque tu ruego ha sido escuchado: tu mujer Isabel te dará un hijo, y le pondrás por nombre Juan. Te llenarás de alegría y gozo, y muchos se alegrarán de su nacimiento. Pues será grande a los ojos del Señor: no beberá vino ni licor; estará lleno del Espíritu Santo ya en el vientre materno, y convertirá muchos hijos de Israel al Señor, su Dios. Irá delante del Señor, con el espíritu y poder de Elías, “para convertir los corazones de los padres hacia los hijos”, y a los desobedientes, a la sensatez de los justos, para preparar al Señor un pueblo bien dispuesto».

Zacarías replicó al ángel:

«¿Cómo estaré seguro de eso? Porque yo soy viejo, y mi mujer es de edad avanzada».

Respondiendo el ángel, le dijo:

«Yo soy Gabriel, que sirvo en presencia de Dios; he sido enviado para hablarte y comunicarte esta buena noticia. Pero te quedarás mudo, sin poder hablar, hasta el día en que esto suceda, porque no has dado fe a mis palabras, que se cumplirán en su momento oportuno».

El pueblo, que estaba aguardando a Zacarías, se sorprendía de que tardase tanto en el santuario. Al salir no podía hablarles, y ellos comprendieron que había tenido una visión en el santuario. Él les hablaba por señas, porque seguía mudo.

Al cumplirse los días de su servicio en el templo, volvió a casa.

Días después concibió Isabel, su mujer, y estuvo sin salir de casa cinco meses, diciendo:

«Esto es lo que ha hecho por mí el Señor, cuando se ha fijado en mí para quitar mi oprobio ante la gente».

domingo, 18 de diciembre de 2022

José, no temas...

 IV Domingo de Adviento

Mientras en el evangelio de Lucas la protagonista es María y su sí a Dios, en el evangelio de Mateo es José quien es protagonista. Gracias a la intervención generosa de José, el Hijo de Dios, Dios con nosotros, tiene un pueblo, una estirpe, una cultura y una tradición.


Reza Laudes en tu dispositivo

Reza Vísperas en tu dispositivo

Mt 1,18-24

La generación de Jesucristo fue de esta manera:

María, su madre, estaba desposada con José y, antes de vivir juntos, resultó que ella esperaba un hijo por obra del Espíritu Santo.

José, su esposo, como era justo y no quería difamarla, decidió repudiarla en privado. Pero, apenas había tomado esta resolución, se le apareció en sueños un ángel del Señor que le dijo: «José, hijo de David, no temas acoger a María, tu mujer, porque la criatura que hay en ella viene del Espíritu Santo. Dará a luz un hijo y tú le pondrás por nombre Jesús, porque él salvará a su pueblo de sus pecados».

Todo esto sucedió para que se cumpliese lo que había dicho el Señor por medio del profeta:

«Mirad: la virgen concebirá y dará a luz un hijo y le pondrán por nombre Enmanuel, que significa “Dios-con-nosotros”».

Cuando José se despertó, hizo lo que le había mandado el ángel del Señor y acogió a su mujer.

jueves, 15 de diciembre de 2022

¿Qué buscas...?

Jueves de la III Semana de Adviento

Buscando. Si algo define al ser humano es esa actitud constante de búsqueda. Un ser siempre insatisfecho que peregrina buscando. Y en esa búsqueda nos encontramos con quienes buscan el éxito, quienes buscan la riqueza, quienes buscan el poder, quienes buscan placer y quienes buscan la felicidad. Tú ¿qué buscas en este camino del adviento? 


Reza Laudes en tu dispositivo

Reza Vísperas en tu dispositivo

Lc 7,24-30

Cuando se marcharon los mensajeros de Juan, Jesús se puso a hablar a la gente acerca de Juan:

«¿Qué salisteis a contemplar en el desierto? ¿Una caña sacudida por el viento? Pues ¿qué salisteis a ver? ¿Un hombre vestido con ropas finas? Mirad, los que se visten fastuosamente y viven entre placeres están en los palacios reales. Entonces, ¿qué salisteis a ver? ¿Un profeta? Sí, os digo, y más que profeta. Este es de quien está escrito:

“Yo envío mi mensajero delante de ti,

el cual preparará tu camino ante ti”.

Porque os digo, entre los nacidos de mujer no hay nadie mayor que Juan. Aunque el más pequeño en el reino de Dios es mayor que él».

Al oír a Juan, todo el pueblo, incluso los publicanos, recibiendo el bautismo de Juan, proclamaron que Dios es justo. Pero los fariseos y los maestros de la ley, que no habían aceptado su bautismo, frustraron el designio de Dios para con ellos.


miércoles, 14 de diciembre de 2022

Id y anunciad...

San Juan de la Cruz

Miércoles de la III Semana de Adviento

Las dudas de Juan son también nuestras dudas. Dudas entendibles y no ajenas a nuestra naturaleza humana y a nuestra experiencia de fe. Pero la duda nos hace avanzar, crecer y madurar. Y tras la duda el testimonio. 


Reza Laudes en tu dispositivo

Reza Vísperas en tu dispositivo

Lc 7,19-33

En aquel tiempo, Juan, llamando a dos de sus discípulos, los envió al Señor diciendo:

«¿Eres tú el que ha de venir, o tenemos que esperar a otro?».

Los hombres se presentaron ante él y le dijeron:

«Juan el Bautista nos ha mandado a ti para decirte: “¿Eres tú el que ha de venir, o tenemos que esperar a otro?”».

En aquella hora Jesús curó a muchos de enfermedades, achaques y malos espíritus, y a muchos ciegos les otorgó la vista.

Y respondiendo, les dijo:

«Id y anunciad a Juan lo que habéis visto y oído: los ciegos ven, los cojos andan, los leprosos quedan limpios y los sordos oyen, los muertos resucitan, los pobres son evangelizados. Y ¡bienaventurado el que no se escandalice de mí!».


martes, 13 de diciembre de 2022

¿Qué os parece...?

Santa Lucía, virgen y mártir 

Martes de la III Semana de Adviento

La lógica humana nos llevaría a pensar que los sumos sacerdotes y ancianos son malos y los publicanos y las prostitutas son los buenos. Somos humanos, somos así. Pero la lógica de Dios camina por delante de nuestros sentidos y de nuestro corazón endurecido. El judaísmo oficial no escucha a Dios en su corazón y rechaza y excluye todo aquello que sea ajeno a lo oficial. Quizá no estamos lejos de ese judaísmo cada vez que excluimos a los alejados de la fe. Dios se dirige a todos, no excluye, ¿por qué lo hacemos nosotros? Revisemos si nuestros criterios en la vida de fe son los nuestros o son los de Dios.


Reza Laudes en tu dispositivo

Reza Vísperas en tu dispositivo

Mt 21,28-32: Vino Juan y los pecadores le creyeron.

En aquel tiempo, dijo Jesús a los sumos sacerdotes y a los ancianos del pueblo:

«¿Qué os parece? Un hombre tenía dos hijos. Se acercó al primero y le dijo: “Hijo, ve hoy a trabajar en la viña”. Él le contestó: “No quiero”. Pero después se arrepintió y fue. Se acercó al segundo y le dijo lo mismo. Él le contestó: “Voy, señor”. Pero no fue.

¿Quién de los dos cumplió la voluntad de su padre?»

Contestaron:

«El primero».

Jesús les dijo:

«En verdad os digo que los publicanos y las prostitutas van por delante de vosotros en el reino de Dios. Porque vino Juan a vosotros enseñándoos el camino de la justicia y no le creísteis; en cambio, los publicanos y prostitutas le creyeron. Y, aun después de ver esto, vosotros no os arrepentisteis ni le creísteis».

lunes, 12 de diciembre de 2022

Con qué autoridad...

 Lunes de la III Semana de Adviento

La pregunta de los sumos sacerdotes y ancianos no es limpia, lleva dobles intenciones que son descubiertas por Jesús con otra pregunta. Pero ya de paso saca una enseñanza. La legitimidad de su misión no se basa en la autoridad concedida por otros. El Reino de Dios se abre camino con las obras y palabras del propio Hijo de Dios. Él es la misión. Por eso no se entienden las misiones que se apoyan en el discurso del Reino pero se alejan de Dios. Revisemos en esta semana del adviento si nuestras obras brotan de la misión de Dios o de nuestro ego.


Reza Laudes en tu dispositivo

Reza Vísperas en tu dispositivo

Mt 21,23-27

En aquel tiempo, Jesús llegó al templo y, mientras enseñaba, se le acercaron los sumos sacerdotes y los ancianos del pueblo para preguntarle:

«¿Con qué autoridad haces esto? ¿Quién te ha dado semejante autoridad?».

Jesús les replicó:

«Os voy a hacer yo también una pregunta; si me la contestáis, os diré yo también con qué autoridad hago esto. El bautismo de Juan ¿de dónde venía, del cielo o de los hombres?».

Ellos se pusieron a deliberar:

«Si decimos “del cielo”, nos dirá: “¿Por qué no le habéis creído?”. Si le decimos “de los hombres”, tememos a la gente; porque todos tienen a Juan por profeta».

Y respondieron a Jesús:

«No sabemos».

Él, por su parte, les dijo:

«Pues tampoco yo os digo con qué autoridad hago esto».