lunes, 31 de agosto de 2020

Un proyecto extraño...

 Lunes de la XXII Semana del Tiempo Ordinario

El proyecto de Jesús, presentado en Nazaret, no parece muy atractivo a los ojos de una sociedad enrolada en el consumo y en el individualismo. Frente al éxito, la fama y la riqueza que se nos proponen por los cuatro costados, Jesús pone sobre la mesa un proyecto en el que forman parte esencial los pobres, los cautivos, los ciegos, los oprimidos, … No parece muy alentador. Eso sí, parece que la propuesta garantiza la felicidad.


Reza Laudes en tu dispositivo

Reza Vísperas en tu dispositivo

Lucas 4, 16-30

En aquel tiempo, Jesús fue a Nazaret, donde se había criado, entró en la sinagoga, como era su costumbre los sábados, y se puso en pie para hacer la lectura. Le entregaron el rollo del profeta Isaías y, desenrollándolo, encontró el pasaje donde estaba escrito:

«El Espíritu del Señor está sobre mí, porque él me ha ungido.

Me ha enviado a evangelizar a los pobres, a proclamar a los cautivos la libertad, a proclamar a los cautivos la libertad, y a los ciegos, la vista; a poner en libertad a los oprimidos; a proclamar el año de gracia del Señor».

Y, enrollando el rollo y devolviéndolo al que lo ayudaba, se sentó. Toda la sinagoga tenía los ojos los clavados en él.

Y todos le expresaban su aprobación y se admiraban de las palabras de gracia que salían de su boca.

Y decían:

«¿No es este el hijo de José?».

Pero Jesús les dijo:

«Sin duda me diréis aquel refrán: “Médico, cúrate a ti mismo”, haz también aquí, en tu pueblo, lo que hemos oído que has hecho en Cafarnaún».

Y añadió:

«En verdad os digo que ningún profeta es aceptado en su pueblo. Puedo aseguraros que en Israel había muchas viudas en los días de Elías, cuando estuvo cerrado el cielo tres años y seis meses y hubo una gran hambre en todo el país; sin embargo, a ninguna de ellas fue enviado Elías sino a una viuda de Sarepta, en el territorio de Sidón. Y muchos leprosos había en Israel en tiempos del profeta Eliseo, sin embargo, ninguno de ellos fue curado sino Naamán, el sirio».

Al oír esto, todos en la sinagoga se pusieron furiosos y, levantándose, lo echaron fuera del pueblo y lo llevaron hasta un precipicio del monte sobre el que estaba edificado su pueblo, con intención de despeñarlo.

Pero Jesús se abrió paso entre ellos y seguía su camino.

domingo, 30 de agosto de 2020

Piensas como los hombres...

 XXII Domingo del Tiempo Ordinario

Nuestras gafas de ver no son las de Dios. Vemos la realidad con criterios estrictamente humanos. Ponemos el éxito de nuestras vidas en lo exclusivamente material. Sin embargo, de sobra sabemos que lo que llena el corazón humano trasciende lo meramente material. Es hora de ponerse las gafas de Dios para entender en qué consiste nuestra felicidad.


Reza Laudes en tu dispositivo

Reza Vísperas en tu dispositivo

Mateo 16, 21-27

En aquel tiempo, comenzó Jesús a manifestar a sus discípulos que tenía que ir a Jerusalén y padecer allí mucho por parte de los ancianos, sumos sacerdotes y escribas, y que tenía que ser ejecutado y resucitar al tercer día.

Pedro se lo llevó aparte y se puso a increparlo:

«¡Lejos de ti tal cosa, Señor! Eso no puede pasarte».

Jesús se volvió y dijo a Pedro:

«¡Quítate de mi vista, Satanás! Eres para mí piedra de tropiezo, porque tú piensas como los hombres, no como Dios».

Entonces dijo a sus discípulos:

«Si alguno quiere venir en pos de mí, que se niegue a sí mismo, tome su cruz y me siga.

Porque quien quiera salvar su vida, la perderá; pero el que la pierda por mí, la encontrará.

¿Pues de qué le servirá a un hombre ganar el mundo entero, si pierde su alma? ¿O qué podrá dar para recobrarla?

Porque el Hijo del hombre vendrá, con la gloria de su Padre, entre sus ángeles, y entonces pagará a cada uno según su conducta.

sábado, 29 de agosto de 2020

Te daré lo que me pidas...

El martirio de San Juan Bautista Sábado de la XXI Semana del Tiempo Ordinario

La muerte violenta y caprichosa de Juan muestra el sinsentido de algunas de las decisiones de los seres humanos. Pero muestra también el camino que espera a Jesús y a los discípulos. El camino del Reino no es fácil y, en ocasiones exige sacrificios. La recompensa será grande, ¿pero estamos dispuestos a pagar un precio tan alto?

Reza Laudes en tu dispositivo

Reza Vísperas en tu dispositivo

Marcos 6, 17-29

En aquel tiempo, Herodes había mandado prender a Juan y lo había metido en la cárcel, encadenado.

El motivo era que Herodes se había casado con Herodías, mujer de su hermano Filipo, y Juan le decía que no le era lícito tener la mujer de su hermano.

Herodías aborrecía a Juan y quería matarlo, pero no podía, porque Herodes respetaba a Juan, sabiendo que era un hombre honrado justo y santo, y lo defendía. Al escucharlo, quedaba muy perplejo, aunque lo oía con gusto.

La ocasión llegó cuando Herodes, por su cumpleaños, dio un banquete a sus magnates, a sus oficiales y a la gente principal de Galilea.

La hija de Herodías entró y danzó, gustando mucho a Herodes y a los convidados. El rey le dijo a la joven:

«Pídeme lo que quieras, que te lo daré».

Y le juró:

«Te daré lo que me pidas, aunque sea la mitad de mi reino».

Ella salió a preguntarle a su madre:

«¿Qué le pido?».

La madre le contestó:

«La cabeza de Juan, el Bautista».

Entró ella enseguida, a toda prisa, se acercó al rey y le pidió:

«Quiero que ahora mismo me des en una bandeja la cabeza de Juan el Bautista».

El rey se puso muy triste; pero, por el juramento y los convidados no quiso desairarla. Enseguida le mandó a uno de su guardia que trajese la cabeza de Juan. Fue, lo decapitó en la cárcel, trajo la cabeza en una bandeja y se la entregó a la joven; la joven se la entregó a su madre.

Al enterarse sus discípulos fueron a recoger el cadáver y lo pusieron en un sepulcro.

viernes, 28 de agosto de 2020

Salid a su encuentro...

San Agustín Viernes de la XXI Semana del Tiempo Ordinario

Prudentes y necias… La sensatez es centrarse en aquello que te llena. Buscar con ahínco aquello que da sentido a lo que haces, a lo que sientes… lo que te colma y te llena de verdad. Lo que da a tu interior una vida feliz. ¿De verdad lo has pensado? ¿Qué puesto ocupa Jesucristo en tu vida?


Reza Laudes en tu dispositivo

Reza Vísperas en tu dispositivo

Mateo 25, 1-13

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos esta parábola:

«El reino de los cielos se parece a diez vírgenes que tomaron sus lámparas y salieron a encuentro del esposo.

Cinco de ellas eran necias y cinco eran prudentes.

Las necias, al tomar las lámparas, no se proveyeron de aceite; en cambio, las prudentes se llevaron alcuzas de aceite con las lámparas.

El esposo tardaba, les entró sueño a todas y se durmieron.

A medianoche se oyó una voz:

“¡Que llega el esposo, salid a su encuentro!”.

Entonces se despertaron todas aquellas doncellas y se pusieron a preparar sus lámparas.

Y las necias dijeron a las sensatas:

“Dadnos de vuestro aceite, que se nos apagan las lámparas”.

Pero las prudentes contestaron:

“Por si acaso no hay bastante para vosotras y nosotras, mejor es que vayáis a la tienda y os lo compréis”.

Mientras iban a comprarlo, llegó el esposo, y las que estaban preparadas entraron con él al banquete de bodas, y se cerró la puerta.

Más tarde llegaron también las otras vírgenes, diciendo:

“Señor, señor, ábrenos”.

Pero él respondió:

“En verdad os digo que no os conozco”.

Por tanto, velad, porque no sabéis el día ni la hora».

jueves, 27 de agosto de 2020

No sabéis qué día...

Santa Mónica Jueves de la XXI Semana del Tiempo Ordinario

La tensión que vive el creyente en su vida diaria entre la realidad en la que se encuentra y la llegada del Reino de Dios constituye la esencia de las acciones evangelizadoras. Toda la vida del discípulo es evangelizadora, porque es el testimonio de vida de quien se ha visto transformado por el encuentro con el Señor. Por eso hay que estar preparados.


Reza Laudes en tu dispositivo

Reza Vísperas en tu dispositivo

Mateo 24, 42-51

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:

«Estad en vela, porque no sabéis qué día vendrá vuestro Señor.

Comprended que si supiera el dueño de casa a qué hora de la noche viene el ladrón, estaría en vela y no dejaría abrir un boquete en su casa.

Por eso, estad también vosotros preparados, porque a la hora que menos penséis viene el Hijo del hombre.

¿Quién es el criado fiel y prudente, a quien el señor encarga de dar a la servidumbre la comida a sus horas?

Bienaventurado ese criado, si el señor, al llegar, lo encuentra portándose así. En verdad os digo que le confiará la administración de todos sus bienes.

Pero si dijere aquel mal siervo para sus adentros: “Mi señor tarda en llegar”, y empieza a pegar a sus compañeros, y a comer y a beber con los borrachos, el día y la hora que menos se lo espera, llegará el amo y lo castigará con rigor y le hará compartir la suerte de los hipócritas.

Allí será el llanto y el rechinar de dientes».

miércoles, 26 de agosto de 2020

Ay de vosotros...

Santa Teresa de Jesús Jornet e Ibars Miércoles de la XXI Semana del Tiempo Ordinario

Si hay algo que Jesús reprocha constantemente a los fariseos es la hipocresía. Esa dualidad contrariada de ser de una manera y aparentar la contraria. Frente a eso la autenticidad del Señor y la coherencia en el testimonio de sus discípulos. Esta es nuestra dura y trágica realidad. El debate constante entre lo que aparentamos y lo que llevamos dentro.

Reza Laudes en tu dispositivo

Reza Vísperas en tu dispositivo

Mateo 23, 27-32

En aquel tiempo, Jesús dijo:

«¡Ay de vosotros, escribas y fariseos hipócritas, que os parecéis a los sepulcros blanqueados! Por fuera tienen buena apariencia, pero por dentro están llenos de huesos de muertos y podredumbre; lo mismo vosotros: por fuera parecéis justos, pero por dentro estáis repletos de hipocresía y crueldad.

¡Ay de vosotros, escribas y fariseos hipócritas, que edificáis sepulcros a los profetas y ornamentáis los mausoleos de los justos, diciendo: “Si hubiéramos vivido en tiempo de nuestros padres, no habríamos sido cómplices suyos en el asesinato de los profetas!” Con esto atestiguáis en vuestra contra, que sois hijos de los que asesinaron a los profetas. ¡Colmad también vosotros la medida de vuestros padres!».

lunes, 24 de agosto de 2020

Ven y verás...

San Bartolomé, Apóstol Lunes de la XXI Semana del Tiempo Ordinario

Las dudas iniciales de Natanael se transforman en certeza tras el encuentro personal con el Señor. Es ese encuentro el que transforma desde dentro al discípulo. Por ello, tras la pregunta fundante de esta semana (¿y vosotros quién decís que soy yo?), la respuesta de Natanael confirma la conversión tras el encuentro personal de fe con Jesús. El encuentro conlleva a la fe, la fe a poner a Cristo como eje de nuestra vida.

Reza Laudes en tu dispositivo

Reza Vísperas en tu dispositivo

Juan 1, 45-51

En aquel tiempo, Felipe encuentra a Natanael y le dijo:

«Aquel de quien escribieron Moisés en la ley y los profetas, lo hemos encontrado: Jesús, hijo de José, de Nazaret».

Natanael le replicó:

«¿De Nazaret puede salir algo bueno?».

Felipe le contestó:

«Ven y verás».

Vio Jesús que se acercaba Natanael y dijo de él:

«Ahí tenéis a un israelita de verdad, en quien no hay engaño».

Natanael le contesta:

«¿De qué me conoces?».

Jesús le responde:

«Antes de que Felipe te llamara, cuando estabas debajo de la higuera, te vi».

Natanael respondió:

-«Rabí, tú eres el Hijo de Dios, tú eres el Rey de Israel».

Jesús le contestó:

« ¿Por haberte dicho que te vi debajo de la higuera, crees? Has de ver cosas mayores».

Y le añadió:

«En verdad, en verdad os digo: veréis el cielo abierto y a los ángeles de Dios subir y bajar sobre el Hijo del hombre».

domingo, 23 de agosto de 2020

Preguntas, preguntas...

 XXI Domingo del Tiempo Ordinario

En el Evangelio de hoy encontramos la pregunta fundamental para el creyente, la intepelación de Dios al ser humano que pone al hombre en la encrucijada: “y vosotros, ¿quién decís que soy yo?”. De la respuesta a esta pregunta depende todo lo demás.

Reza Laudes en tu dispositivo

Reza Vísperas en tu dispositivo

Mateo 16, 13-20

En aquel tiempo, al llegar a la región de Cesarea de Filipo, Jesús preguntó a sus discípulos:

«¿Quién dice la gente que es el Hijo del hombre?».

Ellos contestaron:

«Unos que Juan Bautista, otros que Elías, otros que Jeremías o uno de los profetas».

Él les preguntó:

«Y vosotros, ¿quién decís que soy yo?».

Simón Pedro tomó la palabra y dijo:

«Tú eres el Mesías, el Hijo de Dios vivo».

Jesús le respondió:

«¡ Bienaventurado tú, Simón, hijo de Jonás!, porque eso no te lo ha revelado nadie ni la carne ni la sangre, sino mi Padre que está los cielos.

Ahora yo te digo: tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia, y el poder del infierno no la derrotará.

Te daré las llaves del reino de los cielos; lo que ates en la tierra, quedará atado en los cielos, y lo que desates en la tierra quedará desatado en los cielos».

Y les mandó a los discípulos que no dijesen a nadie que él era el Mesías.

viernes, 21 de agosto de 2020

Nota importante de la Diócesis de Zamora

En relación a la nueva situación provocada por los rebrotes de la COVID-19, la Junta de Castilla y León ha hecho público el acuerdo de medidas de prevención y control para hacer frente a la crisis sanitaria provocada por la COVID-19. Dichas medidas afectan también a las celebraciones religiosas. Por ello el Administrador Diocesano ha hecho público el siguiente comunicado que os dejamos aquí. Puedes acceder al texto íntegro haciendo clic en la imagen.


Mandamiento principal...

San Pío X Viernes de la XX Semana del Tiempo Ordinario

Cuando nos acercamos al Señor tenemos la tentación de querer escuchar aquello que justifique nuestras acciones y actitudes. De alguna manera nos encanta que alguien reafirme nuestras posturas. Sin embargo, la propuesta del Señor es contundente. Nos sorprende y nos hace caer de aquello que creíamos caminos seguros. La respuesta de Dios no es otra que la sencillez y la humildad de vivir por y para el amor. Amor a Dios y amor a los hermanos, inseparables.

Reza Laudes en tu dispositivo

Reza Vísperas en tu dispositivo

Mateo 22, 34-40

En aquel tiempo, los fariseos, al oír que Jesús había hecho callar a los saduceos, se reunieron en un lugar y uno de ellos, un doctor de la Ley, le preguntó para ponerlo a prueba:

«Maestro, ¿cuál es el mandamiento principal de la Ley?».

Él le dijo:

«“Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma, con toda tu mente”.

Este mandamiento es el principal y primero. El segundo es semejante a él:

“Amarás a tu prójimo como a ti mismo”.

En estos dos mandamientos se sostienen toda la Ley y los Profetas».

jueves, 20 de agosto de 2020

Invitados al banquete...

San Bernardo, Abad y Doctor Jueves de la XX Semana del Tiempo Ordinario

El Reino de Dios no es excluyente, es inclusivo. El Reino tiene las puertas abiertas a todos aquellos que escuchan la Palabra de Dios y disponen el corazón para acoger a Dios como centro de su vida. Pero hay que dar el paso. Hay que dejarse convertir.

Reza Laudes en tu dispositivo

Reza Vísperas en tu dispositivo

Mateo 22, 1-14

En aquel tiempo, Jesús volvió a hablar en parábolas a los sumos sacerdotes y a los ancianos del pueblo, diciendo:

«El reino de los cielos se parece a un rey que celebraba la boda de su hijo; mandó a sus criados para que llamaran a los convidados, pero no quisieron ir. Volvió a mandar criados, encargándoles que dijeran a los convidados:

"Tengo preparado el banquete, he matado terneros y reses cebadas, y todo está a punto. Venid a la boda".

Pero ellos no hicieron caso; uno se marchó a sus tierras, otro a sus negocios, los demás agarraron a los criados y los maltrataron y los mataron.

El rey montó en cólera, envió sus tropas, que acabaron con aquellos asesinos y prendieron fuego a la ciudad.

Luego dijo a sus criados:

“La boda está preparada, pero los convidados no se la merecían. Id ahora a los cruces de los caminos, y a todos los que encontréis, llamadlos a la boda”.

Los criados salieron a los caminos y reunieron a todos los que encontraron, malos y buenos. La sala del banquete se llenó de comensales. Cuando el rey entró a saludar a los comensales, reparó en uno que no llevaba traje de fiesta y le dijo:

“Amigo, ¿cómo has entrado aquí sin vestirte de boda?”.

El otro no abrió la boca.

Entonces el rey dijo a los servidores:

“Atadlo de pies y manos y arrojadlo fuera, a las tinieblas. Allí será el llanto y el rechinar de dientes”.

Porque muchos son los llamados y pocos los escogidos».

miércoles, 19 de agosto de 2020

Id también vosotros a mi viña...

 Miércoles de la XX Semana del Tiempo Ordinario

En la primera comunidad cristiana algunos tuvieron la tentación de pensar que por su origen en la religión judía y por llevar más tiempo siguiendo al Señor tendrían más derechos. No cabe duda, que esta forma de pensar sigue siendo una tentación en nuestra vida. Sin embargo, el Señor nos transmite que las recompensas son fruto de la gracia, don de Dios, no consecuencia inmediata del esfuerzo humano. La óptica de Dios es distinta.

Reza Laudes en tu dispositivo

Reza Vísperas en tu dispositivo

Mateo 20, 1-16

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos esta parábola:

«El reino de los cielos se parece a un propietario que al amanecer salió a contratar jornaleros para su viña. Después de ajustarse con ellos en un denario por jornada, los mandó a la viña.

Salió otra vez a media mañana, vio a otros que estaban en la plaza sin trabajo, y les dijo:

“Id también vosotros a mi viña, y os pagaré lo debido”.

Ellos fueron.

Salió de nuevo hacia mediodía y a media tarde e hizo lo mismo.

Salió al caer la tarde y encontró a otros, parados, y les dijo:

“¿Cómo es que estáis aquí el día entero sin trabajar?”.

Le respondieron:

“Nadie nos ha contratado”.

Él les dijo:

“Id también vosotros a mi viña”.

Cuando oscureció, el dueño de la viña dijo al capataz:

“Llama a los jornaleros y págales el jornal, empezando por los últimos y acabando por los primeros”.

Vinieron los del atardecer y recibieron un denario cada uno.

Cuando llegaron los primeros, pensaban que recibirían más, pero ellos también recibieron un denario cada uno. Entonces se pusieron a protestar contra el amo:

“Estos últimos han trabajado sólo una hora y los has tratado igual que a nosotros, que hemos aguantado el peso del día y el bochorno”.

Él replicó a uno de ellos:

“Amigo, no te hago ninguna injusticia. ¿No nos ajustamos en un denario? Toma lo tuyo y vete. Quiero darle a este último igual que a ti. ¿Es que no tengo libertad para hacer lo que quiera en mis asuntos? ¿O vas a tener tú envidia porque yo soy bueno?”

Así, los últimos serán los primeros y los primeros, últimos».

martes, 18 de agosto de 2020

¿Quién puede salvarse...?

 Martes de la XX Semana del Tiempo Ordinario

No parece haber duda que el ciego interés por acumular riquezas materiales es contrario al seguimiento del Señor. La opción del discipulado libera a los discípulos de las ataduras al dinero y a los bienes materiales. No es una norma escrita, es el convencimiento absoluto de que los bienes espirituales llenan de verdad el corazón humano, mientras que los bienes materiales no satisfacen los deseos internos del hombre.

Reza Laudes en tu dispositivo

Reza Vísperas en tu dispositivo

Mateo 19, 23-30

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos:

«En verdad os digo que difícilmente entrará un rico en el reino de los cielos. Lo repito: más fácil le es a un camello pasar por el ojo de una aguja, que a un rico entrar en el reino de los cielos».

Al oírlo, los discípulos dijeron espantados:

«Entonces, ¿quién puede salvarse?».

Jesús se les quedó mirando y les dijo:

«Es imposible para los hombres, pero Dios lo puede todo».

Entonces dijo Pedro a Jesús:

«Ya ves, nosotros lo hemos dejado todo y te hemos seguido; ¿qué nos va a tocar? ».

Jesús les dijo:

«En verdad os digo: cuando llegue la renovación, y el Hijo del hombre se siente en el trono de su gloria, también vosotros, los que me habéis seguido, os sentaréis en doce tronos para juzgar a las doce tribus de Israel.

Todo el que por mí deja casa, hermanos o hermanas, padre o madre, mujer, hijos o tierras, recibirá cien veces más, y heredará la vida eterna.

Pero muchos primeros serán últimos y muchos últimos serán primeros».

lunes, 17 de agosto de 2020

Anda, vende tus bienes...

 Lunes de la XX Semana del Tiempo Ordinario

La cuota más alta en el seguimiento del Señor no es reducirlo todo al mero cumplimiento de las normas. Desprenderse de aquellas cadenas que nos atan a nuestra zona de seguridad es la clave del verdadero discípulo. Vender lo que uno tiene y darlo a los pobres es darlo todo por los demás por el amor y la adhesión personal a Cristo.

 

 Reza Laudes en tu dispositivo

 Reza Vísperas en tu dispositivo

Mateo 19, 16-22

En aquel tiempo, se acercó uno a Jesús y le preguntó:

«Maestro, ¿qué tengo que hacer de bueno para obtener la vida eterna?».

Jesús le contestó:

«¿Por qué me preguntas qué es bueno? Uno solo es Bueno. Mira, si quieres entrar en la vida, guarda los mandamientos».

Él le preguntó:

«¿Cuáles?».

Jesús le contestó:

«No matarás, no cometerás adulterio, no robarás, no darás falso testimonio, honra a tu padre y a tu madre, y ama a tu prójimo como a ti mismo».

El joven le dijo:

«Todo eso lo he cumplido. ¿Qué me falta?».

Jesús le contestó:

«Si quieres ser perfecto, anda, vende tus bienes, da el dinero a los pobres –así tendrás un tesoro en el cielo - y luego ven y sígueme».

Al oír esto, el joven se fue triste, porque era rico.

domingo, 16 de agosto de 2020

Atiéndela, que viene gritando...

 XX Domingo del Tiempo Ordinario

Frente a la incredulidad y desconfianza de los judíos, Jesús encuentra en esta mujer pagana una fe insospechada. La misión del Señor es universal y se abre a aquellos corazones abiertos a la Palabra de Dios y dispuestos a enrolarse en la empresa del Reino. ¿Dónde estamos nosotros?

 

 Reza Laudes en tu dispositivo

 Reza Vísperas en tu dispositivo

Mateo 15, 21-28

En aquel tiempo, Jesús salió y se retiró a la región de Tiro y Sidón.

Entonces una mujer cananea, saliendo de uno de aquellos lugares, se puso a gritarle:

«Ten compasión de mí, Señor, Hijo de David. Mi hija tiene un demonio muy malo».

Él no le respondió nada. Entonces los discípulos se le acercaron a decirle

«Atiéndela, que viene detrás gritando».

Él les contestó:

«Sólo he sido enviado a las ovejas descarriadas de Israel».

Ella se acercó y se postró ante él diciendo:

«Señor, ayúdame».

Él le contestó:

«No está bien tomar el pan de los hijos y echárselo a los perritos».

Pero ella repuso:

«Tienes razón, Señor; pero también los perritos se comen las migajas que caen de la mesa de los amos».

Jesús le respondió:

«Mujer, qué grande es tu fe: que se cumpla lo que deseas».

En aquel momento quedó curada su hija.

sábado, 15 de agosto de 2020

Se levantó y se puso en camino...

 La Asunción de la Virgen María

María se pone en camino a casa de Isabel. María no se amilana, se levanta y acude a quien necesita de su aportación. Acude a la montaña, como hemos contemplado a su hijo en las últimas semanas. La montaña, lugar de revelación, de manifestación de Dios y de encuentro con él. Qué importante para los creyentes contemplar el evangelio de hoy y hacer que María sea un modelo para nuestro modo de vivir la fe.

Reza Laudes en tu dispositivo

Reza Vísperas en tu dispositivo

Lucas 1, 39-56

En aquellos días, María se levantó y se puso en camino de prisa hacia la montaña, a una ciudad de Judá; entró en casa de Zacarías y saludó a Isabel.

Aconteció que en cuanto Isabel oyó el saludo de María, saltó la criatura en su vientre. Se llenó Isabel de Espíritu Santo y levantando la voz, exclamó:

«¡Bendita tú entre las mujeres, y bendito el fruto de tu vientre!

¿Quién soy yo para que me visite la madre de mi Señor? Pues, en cuanto tu saludo llegó a mis oídos, la criatura saltó de alegría en mi vientre. Bienaventurada la que ha creído, porque lo que le ha dicho el Señor se cumplirá».

María dijo:

«Proclama mi alma la grandeza del Señor, “se alegra mi espíritu en Dios, mi salvador; porque ha mirado la humildad de su esclava”.

Desde ahora me felicitarán todas las generaciones, porque el Poderoso ha hecho obras grandes en mi: “su nombre es santo, y su misericordia llega a sus fieles de generación en generación”.

Él hace proezas con su brazo: dispersa a los soberbios de corazón, “derriba del trono a los poderosos y enaltece a los humildes, a los hambrientos los colma de bienes y a los ricos los despide vacíos.

Auxilia a Israel, su siervo, acordándose de la misericordia” - como lo había prometido a “nuestros padres” - en favor de Abrahán y su descendencia por siempre».

María se quedó con Isabel unos tres meses y volvió a su casa.

viernes, 14 de agosto de 2020

La Hiniesta expone su patrimonio...

La Iglesia de Santa María la Real de La Hiniesta ha abierto este atípico verano sus puertas al turismo. Por primera vez una persona se responsabiliza de que la Iglesia se pueda visitar. No cabe duda que es una gran noticia para todos, poder acceder en un horario al templo y contemplar nuestro rico patrimonio, puesto que este templo, como el resto de las iglesias de la Unidad Pastoral, deben ser considerados y queridos como nuestros.

Aprovechando que el año pasado se iniciaron los actos para celebrar el 75 aniversario de la declaración BIC de la iglesia de Santa María la Real de La Hiniesta, se acaba de abrir una exposición con el patrimonio de la parroquia. Es, sin duda, una gran oportunidad para conocer más a fondo uno de los templos más impresionantes del ámbito rural en la provincia de Zamora. La única muestra gótica. Con piezas únicas de los siglos XIV, XVI y XVIII.

Os animamos a acercaros a realizar una visita a esta joya escondida. Podéis visitar la exposición hasta el 30 de septiembre. Durante el mes de agosto de martes a domingo en horario de 10:00h a 14:00h y de 17:00h a 19:30h. Y en el mes de septiembre todos los fines de semana en el mismo horario.


Habéis recibido un don...

San Maximiliano Kolbe - Viernes de la XIX Semana del Tiempo Ordinario

Los discípulos reciben de Jesús una nueva enseñanza. El amor transciende los convencionalismos y las normas impuestas por los hombres. Más allá de la casuística del matrimonio, Jesús introduce el amor como criterio fundante de las relaciones humanas. Más aún, introduce una nueva forma de entender la entrega generosa por amor al Reino de Dios, los que aman y se entregan a los demás en una vida que no es el matrimonio. Esa es la clave de nuestra vida de discípulos, el amor.

Reza Laudes en tu dispositivo

Reza Vísperas en tu dispositivo

Mateo 19, 3-12

En aquel tiempo, se acercaron a Jesús unos fariseos y le preguntaron, para ponerlo a prueba:

«¿Es lícito a uno despedir a su mujer por cualquier motivo?».

El les respondió:

«¿No habéis leído que el Creador, en el principio, los creó hombre y mujer, y dijo: “Por eso dejará el hombre a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer, y serán los dos una sola carne”? De modo que ya no son dos, sino una sola carne.

Pues lo que Dios ha unido, que no lo separe el hombre».

Ellos insistieron:

«¿Y por qué mandó Moisés darle acta de divorcio y repudiarla?».

Él les contestó:

«Por la dureza de vuestro corazón os permitió Moisés repudiar a vuestras mujeres; pero, al principio, no era así. Pero yo os digo que, si uno repudia a su mujer - no hablo de unión ilegítima - y se casa con otra, comete adulterio».

Los discípulos le replicaron:

«Si esa es la situación del hombre con la mujer, no trae cuenta casarse».

Pero él les dijo:

«No todos entienden esto, solo los que han recibido ese don. Hay eunucos que salieron así del vientre de su madre, a otros los hicieron los hombres, y hay quienes se hacen eunucos ellos mismos por el reino de los cielos. El que pueda entender, entienda».


jueves, 13 de agosto de 2020

Perdona de corazón...

 Jueves de la XIX Semana del Tiempo Ordinario

La misericordia del Señor es infinita. Pero el Señor nos pide a nosotros que seamos con los demás misericordiosos, del mismo modo que Él lo es con nosotros.

Reza Laudes en tu dispositivo

Reza Vísperas en tu dispositivo

Mateo 18, 21-19, 1

En aquel tiempo, acercándose Pedro a Jesús le preguntó:

«Señor, si mi hermano me ofende, ¿cuántas veces le tengo que perdonarlo? ¿Hasta siete veces?»

Jesús le contesta:

«No te digo hasta siete veces, sino hasta setenta veces siete.

Por esto, se parece el reino de los cielos a un rey que quiso ajustar las cuentas con sus empleados. Al empezar a ajustarlas, le presentaron uno que debía diez mil talentos. Como no tenía con qué pagar, el señor mandó que lo vendieran a él con su mujer y sus hijos y todas sus posesiones, y que pagara así.

El criado, arrojándose a sus pies, le suplicaba diciendo:

“Ten paciencia conmigo, y te lo pagaré todo”.

Se compadeció el señor de aquel criado y lo dejó marchar, perdonándole la deuda. Pero, al salir, el criado aquel encontró a uno de sus compañeros que le debía cien denarios y, agarrándolo, lo estrangulaba, diciendo:

“Págame lo que me debes”.

El compañero, arrojándose a sus pies, le rogaba, diciendo:

“Ten paciencia conmigo, y te lo pagaré”

Pero él se negó y fue y lo metió en la cárcel hasta que pagara lo que debía.

Sus compañeros, al ver lo ocurrido, quedaron consternados y fueron a contarle a su señor todo lo sucedido. Entonces el señor lo llamó y le dijo:

“¡Siervo malvado! Toda aquella deuda te la perdoné porque me lo rogaste. ¿No debías tú también tener compasión de tu compañero, como yo tuve compasión de ti?”

Y el señor, indignado, lo entregó a los verdugos hasta que pagara toda la deuda.

Lo mismo hará con vosotros mi Padre celestial, si cada cual no perdona de corazón a su hermano».

Cuando acabó Jesús estos discursos, partió de Galilea y vino a la región de Judea, al otro lado del Jordán.

miércoles, 12 de agosto de 2020

A solas...

 Miércoles de la XIX Semana del Tiempo Ordinario

Qué necesario traer a este tiempo este relato del Evangelio de Mateo. En medio de los brotes de odio, de las diferencias sociales, aparentemente insalvables, de la desigualdad ahondada con discursos que dividen, nos encontramos con una lección maravillosa. Dios nos pide que seamos pacientes, que unamos y no dividamos. Que seamos mediadores. Que seamos capaces de ponernos en el lugar del otro. ¡Qué oportuno!

 

Reza Laudes en tu dispositivo

Reza Vísperas en tu dispositivo

Mateo 18, 15-20

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:

«Si tu hermano peca contra ti, repréndelo estando los dos a solas. Si te hace caso, has salvado a tu hermano. Si no te hace caso, llama a otro o a otros dos, para que todo el asunto quede confirmado por boca de dos o tres testigos. Si no les hace caso, díselo a la comunidad, y si no hace caso ni siquiera a la comunidad, considéralo como un pagano o un publicano.

En verdad os digo que todo lo que atéis en la tierra quedará atado en los cielos, y todo lo que desatéis en la tierra quedará desatado en los cielos.

Os digo, además, que si dos de vosotros se ponen de acuerdo en la tierra para pedir algo, se lo dará mi Padre que está en los cielos. Porque donde dos o tres están reunidos en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos».

martes, 11 de agosto de 2020

Indicaciones de la Unidad Pastoral sobre la celebración de los funerales

Rogamos presten atención al siguiente documento en el que la Unidad Pastoral de La Hiniesta-Montamarta da una serie de indicaciones de cara a la celebración de los funerales. Si en todas las celebraciones hay que tener un celo especial por el cuidado de las medidas sanitarias de prevención, higiene y distancia social; en los funerales no debemos perder el horizonte de la situación que estamos viviendo. "Nueva normalidad" no significa ausencia de peligro, sino que tenemos que aprender a convivir con un riesgo importante, para lo cual se han establecido medidas que garanticen la seguridad de todos.