domingo, 10 de mayo de 2020

Yo soy...


V Domingo de Pascua
En medio de tantos caminos, de tantas propuestas, de tantas ofertas, Jesucristo es el verdadero camino que colma los anhelos del corazón humano. Es normal que dudemos. Son muy atractivas las propuestas actuales, pero incompletas. Solo la propuesta de Dios está llena de Vida.

Juan 14, 1-12
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
«No se turbe vuestro corazón, creed en Dios y creed también en mí. En la casa de mi Padre hay muchas moradas; si no, os lo habría dicho, porque me voy a prepararos un lugar. Cuando vaya y os prepare un lugar, volveré y os llevaré conmigo, para que donde estoy yo estéis también vosotros. Y adonde yo voy, ya sabéis el camino».
Tomás le dice:
«Señor, no sabemos adónde vas, ¿cómo podemos saber el camino?».
Jesús le responde:
«Yo soy el camino, y la verdad, y la vida. Nadie va al Padre, sino por mí. Si me conocierais a mí, conoceríais también a mi Padre. Ahora ya lo conocéis y lo habéis visto».
Felipe le dice:
«Señor, muéstranos al Padre y nos basta».
Jesús le replica:
«Hace tanto que estoy con vosotros, ¿y no me conoces, Felipe? Quien me ha visto a mí ha visto al Padre. ¿Cómo dices tú: “Muéstranos al Padre”? ¿No crees que yo estoy en el Padre, y el Padre en mí? Lo que yo os digo no lo hablo por cuenta propia. El Padre, que permanece en mí, él mismo hace las obras. Creedme: yo estoy en el Padre, y el Padre en mi. Si no, creed a las obras.
En verdad, en verdad os digo: el que cree en mí, también él hará las obras que yo hago, y aún mayores, porque yo me voy al Padre».

sábado, 9 de mayo de 2020

9 de mayo: Fiesta de San Gregorio Nacianceno


La vida de San Gregorio Nacianceno tiene un notable paralelismo con la de San Basilio. Gregorio era también de la región de Capadocia, y se le llama Nacianceno por haber nacido junto a Nacianzo, el mismo año que Basilio. Estudiaron juntos en Atenas, fue también monje y más tarde es nombrado patriarca de Constantinopla.
Sus vidas, además de paralelas, son también complementarias. Basilio es más activo y emprendedor. Gregorio tenía más marcada afición al estudio, a la poesía y a la oración. Por eso renuncia a su sede y vuelve a su pueblo natal, para dedicarse sobre todo a la oración y a sus escritos teológicos, lejos del mundanal ruido. Murió el año 389, diez años más tarde que Basilio. Fue llamado el teólogo, por su rica doctrina y su elocuencia.
Como Gregorio le sobrevivió, escribió un elocuente sermón en alabanza de Basilio, en el que resalta la hondura, la fecundidad y calidad de su mutua amistad. "Nos movía un mismo deseo de saber, actitud que suele ocasionar profundas envidias, y sin embargo carecíamos de envidia. En cambio teníamos en gran aprecio la emulación. Contendíamos entre nosotros, no para ver quién era el primero, sino para averiguar quién cedía al otro la primacía. Cada uno de nosotros consideraba la gloria del otro como propia".
"Una sola tarea y afán había para ambos, y era la virtud, así como vivir para las esperanzas futuras, de tal modo que, aun antes de haber partido de esta vida, pudiese decirse que habíamos emigrado ya de ella. Ese fue el ideal que nos propusimos, y así tratábamos de dirigir nuestra vida y todas nuestras acciones, dóciles a la dirección del mandato divino, acuciándonos mutuamente en el empeño de la virtud. Y, a no ser que decir esto vaya a parecer arrogante en exceso, éramos el uno para el otro la norma y regla con la que se discierne lo recto de lo torcido".


Tanto tiempo con vosotros y ¿no me conocéis?


Sábado de la IV Semana de Pascua
Resulta inseparable Jesucristo del Padre. En él vemos todas las características de Dios y nos muestra un retrato completamente distinto a lo que nosotros proyectamos. Pretendemos, en muchas ocasiones, hacer un Dios a nuestra conveniencia. Un Dios que acceda a nuestras demandas.

Juan 14,7-14
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
«Si me conocéis a mí, conoceréis también a mi Padre. Ahora ya lo conocéis y lo habéis visto».
Felipe le dice:
«Señor, muéstranos al Padre y nos basta».
Jesús le replica:
«Hace tanto que estoy con vosotros, ¿y no me conoces, Felipe? Quien me ha visto a mí ha visto al Padre. ¿Cómo dices tú: “Muéstranos al Padre”? ¿No crees que yo estoy en el Padre, y el Padre en mí? Lo que yo os digo no lo hablo por cuenta propia. El Padre, que permanece en mi, hace las obras. Creedme: yo estoy en el Padre, y el Padre en mí. Si no, creed a las obras.
En verdad, en verdad os digo: el que cree en mi, también él hará las obras que yo hago, y aún mayores, porque yo me voy al Padre. Y lo que pidáis en mi nombre, yo lo haré, para que el Padre sea glorificado en el Hijo. Si me pedís algo en mi nombre, yo lo haré».

viernes, 8 de mayo de 2020

Nada te turbe...


Viernes de la IV Semana de Pascua
No se turbe vuestro corazón, dice el Señor. A pesar de la dificultad, de la aparente ausencia del Resucitado, el cristiano debe mantener la esperanza. Pero no es una esperanza pasiva, de sofá y pantalla. ¡No! La Esperanza del creyente radica en una actitud proactiva, motivada por la fe y la adhesión personal a Cristo.

Juan 14, 1-6
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
«No se turbe vuestro corazón, creed en Dios y creed también en mí. En la casa de mi Padre hay muchas estancias; si no fuera así, ¿os habría dicho que voy a prepararos sitio? Cuando vaya y os prepare un lugar, volveré y os llevaré conmigo, para que donde estoy yo, estéis también vosotros. Y adonde yo voy, ya sabéis el camino».
Tomás le dice:
«Señor, no sabemos adónde vas, ¿cómo podemos saber el camino?»
Jesús le responde:
«Yo soy el camino y la verdad, y la vida. Nadie va al Padre, sino por mí».

jueves, 7 de mayo de 2020

Sé a quiénes he elegido...


Jueves de la IV Semana de Pascua
Se nos llena la boca cuando en algunos círculos reducidos decimos que somos testigos. Sin embargo, no resulta extraño escuchar cómo nos solemos vender más nosotros que al mismo mensaje. No nos anunciamos nosotros, sino que damos a conocer al que nos ha enviado desde el mismo momento que nos incorporamos a la Iglesia por el bautismo. En el mismo Evangelio el Señor nos dice: “yo sé a quienes he elegido”. Nuestra respuesta no puede ser otra que: “sé de quién me he fiado”.

Juan 13, 16-20
Cuando Jesús acabó de lavar los pies a sus discípulos, les dijo:
«En verdad, en verdad os digo: el criado no es más que su amo, ni el enviado es más que el que lo envía. Puesto que sabéis esto, dichosos vosotros si lo ponéis en práctica. No lo digo por todos vosotros; yo sé bien a quiénes he elegido, pero tiene que cumplirse la Escritura: "El que compartía mi pan me ha traicionado." Os lo digo ahora, antes de que suceda, para que cuando suceda creáis que yo soy.
En verdad, en verdad os digo: el que recibe a quien yo envíe me recibe a mí; y el que me recibe a mí recibe al que me ha enviado».

miércoles, 6 de mayo de 2020

Tiempo de mirar la luz...


Miércoles de la IV Semana de Pascua
No sé si en estos momentos vemos luces o vemos oscuridad y tinieblas. He oído en varias ocasiones decir que los momentos de dificultad pueden ser tiempos de oscuridad y de crisis, pero también pueden ser oportunidades. La fe en el Resucitado nos invita a mirar todo de otra manera. No existe una sola óptica para mirar. Los creyentes tenemos en la Palabra de Dios un cristal excepcional para ver la realidad de otra manera. Hemos estado recluidos en casa con resignación o hemos aprovechado para mirar a nuestro interior y vernos. Pero también para ver en qué cimientos estamos construyendo nuestra sociedad. Estamos a tiempo de mirar con los ojos de Cristo que son la luz para ver de otra manera.

Juan 12, 44-50
En aquel tiempo, Jesús dijo, gritando:
«El que cree en mí, no cree en mí, sino en el que me ha enviado. Y el que me ve a mí, ve al que me ha enviado. Yo he venido al mundo como luz, y así, el que cree en mí no quedará en tinieblas.
Al que oiga mis palabras y no las cumpla, yo no lo juzgo, porque no he venido para juzgar al mundo, sino para salvar al mundo. El que me rechaza y no acepta mis palabras tiene quien lo juzgue: la palabra que yo he pronunciado, esa lo juzgará en el último día. Porque yo no he hablado por cuenta mía; el Padre que me envió es quien me ha ordenado lo que he de decir y cómo he de hablar. Y sé que su mandato es vida eterna. Por tanto, lo que yo hablo, lo hablo como me ha encargado el Padre».

martes, 5 de mayo de 2020

Necrológica: Montamarta

En medio de esta excepcional situación que estamos viviendo, es nuestro deber, como Hijos de Dios y miembros de la Iglesia, dirigir a Dios nuestra oración por nuestros difuntos. Hoy ha fallecido Don Nemesio Gago Hernández. Ante la imposibilidad de celebrar el funeral y orar juntos, como solemos hacer, os dejamos aquí una oración por el eterno descanso de nuestro hermano.
Haz clic en la imagen para unirte a toda la Iglesia en oración por nuestro hermano Nemesio