martes, 14 de mayo de 2019

Que vuestra alegría llegue a plenitud...

San Matías, Apóstol
El seguimiento de Jesús llena la vida del discípulo de alegría. Es un tesoro, es vivir en la Alegría que Cristo transmite. Esa alegría es contagiosa. Es tan grande que el apóstol siente la necesidad de irradiarla a su alrededor. La alegría verdadera no se puede esconder. Es la que brota del Amor.

Jn 15,9-17
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
-«Como el Padre me ha amado, así os he amado yo; permaneced en mi amor. Si guardáis mis mandamientos, permaneceréis en mi amor; lo mismo que yo he guardado los mandamientos de mi Padre y permanezco en su amor.
Os he hablado de esto para que mi alegría esté en vosotros, y vuestra alegría llegue a plenitud.
Éste es mi mandamiento: que os améis unos a otros como yo os he amado. Nadie tiene amor más grande que el que da la vida por sus amigos. Vosotros sois mis amigos, si hacéis lo que yo os mando.
Ya no os llamo siervos, porque el siervo no sabe lo que hace su señor: a vosotros os llamo amigos, porque todo lo que he oído a mi Padre os lo he dado a conocer. No sois vosotros los que me habéis elegido, soy yo quien os he elegido y os he destinado para que vayáis y deis fruto, y vuestro fruto dure. De modo que lo que pidáis al Padre en mi nombre os lo dé.
Esto os mando: que os améis unos a otros.»

lunes, 13 de mayo de 2019

Un especial motivo de alegría...


En la jornada de San Juan de Ávila, patrono del clero español, el obispo de Zamora, Gregorio Martínez Sacristán, ha presidido la eucaristía en la iglesia de San Andrés en la que se ha homenajeado a los nueve sacerdotes que cumplían su aniversario de ordenación. Un nutrido grupo de presbíteros diocesanos han concelebrado la eucaristía a la que han asistido numerosos fieles.
El obispo ha reconocido durante su homilía la importante tarea que desempeñan los sacerdotes de mayor edad en la diócesis de Zamora y ha lamentado la carencia de sacerdotes más jóvenes. “Nuestra diócesis si no fuera por la generosidad de los sacerdotes mayores, no podría subsistir.
Además, ha urgido a los curas a que se empeñen en el día a día: “hay que abrazar a la cruz, la cruz de la entrega, la cruz de que sea el Señor quien nos lleva y conduce, la cruz del día a día”.
Ha recalcado que los curas mayores “nos dan ejemplo al final de su vida” y ha afirmado rotundo que “sin ellos no podríamos llevar la diócesis tal y como la llevamos”.
Así las cosas, la eucaristía de San Juan de Ávila ha de servir también para decir a los curas: “ha merecido la pena y la diócesis de Zamora os lo agradecerá”. El obispo ha vuelto a dirigirse a los curas que cumplían 50 y 60 años de ordenación: “seguid así, siendo un ejemplo de entrega y lealtad”.

El obispo quiso recordar algunas notas importantes de la vida del patrono del Clero, San Juan de Ávila: la identificación con Jesucristo, el celo apostólico y la fraternidad entre los sacerdotes. Tres señas de identidad que Martínez Sacristán ha pedido que queden grabadas en el corazón de los curas y ha lanzado esta cuestión: “¿es de Cristo de quién hablamos?, ¿es con Cristo con quien nos identificamos?, ¿es a Cristo a quien acudimos?”.
Entre los sacerdotes homenajeados está José María Casado Salvador (21/9/1969), natural de Fontanillas de Castro. José María Casado ha estado destinado en estos 50 años de sacerdocio en la zona de Aliste, en nuestra Unidad Pastoral, haciéndose cargo de las parroquias de La Hiniesta, Andavías y Palacios del Pan. Posteriormente se incorporó a la parroquia de San José Obrero en Zamora y se responsabilizó de la Capellanía del Hospital Virgen de la Concha. En la actualidad está en la Parroquia de San Vicente, atendiendo también San Juan y continúa con la Capellanía del Hospital.
Desde estas líneas nuestra felicitación y nuestro agradecimiento por los años de disponibilidad a la llamada del Señor y por su servicio a la Iglesia. Al mismo tiempo nos hacemos eco de esta alegre celebración y lo encomendamos en nuestras oraciones.

Primeras Comuniones en Montamarta...

Continuamos con la Celebración de los sacramentos de Iniciación Cristiana (Bautismo, Confirmación y Eucaristía). En nuestra Unidad Pastoral también celebramos los pasos que nuestros más pequeños van dando en el camino de la fe. Las diferentes comunidades cristianas acompañan a estos niños y niñas en cada momento, dando gracias a Dios y orando por quienes avanzan en el camino de la fe.
El pasado domingo 5 de mayo, Miguel, Iris, Irene y Manuel dieron este gran paso para vivir más cerca de Jesús. Nos alegramos y damos gracias por la celebración de este sacramento en la comunidad parroquial de Montamarta.


Él va llamando...


No son pocos los embaucadores que se presentan a lanzar ofertas ilusionantes a nuestras puertas. Ya no hace falta que salgamos. Sentados en nuestro propio sofá recibimos cantidades ingentes de propuestas. Pero no todas valen. Por más que digan nuestro nombre, sabemos perfectamente cuál es la voz que nos convence. Conocemos el tono del verdadero pastor que nos cuida. Y lo hemos aprendido en la cercanía. Jesús camina delante de nosotros.

Jn 10,1-10
En aquel tiempo, dijo Jesús:
-«Os aseguro que el que no entra por la puerta en el aprisco de las ovejas, sino que salta por otra parte, ése es ladrón y bandido; pero el que entra por la puerta es pastor de las ovejas. A éste le abre el guarda, y las ovejas atienden a su voz, y él va llamando por el nombre a sus ovejas y las saca fuera. Cuando ha sacado todas las suyas, camina delante de ellas, y las ovejas lo siguen, porque conocen su voz; a un extraño no lo seguirán, sino que huirán de él, porque no conocen la voz de los extraños.»
Jesús les puso esta comparación, pero ellos no entendieron de qué les hablaba. Por eso añadió Jesús:
-«Os aseguro que yo soy la puerta de las ovejas. Todos los que han venido antes de mi son ladrones y bandidos; pero las ovejas no los escucharon. Yo soy la puerta: quien entre por mí se salvará y podrá entrar y salir, y encontrará pastos. El ladrón no entra sino para robar y matar y hacer estrago; yo he venido para que tengan vida y la tengan abundante.»

domingo, 12 de mayo de 2019

Comunidad en camino...


IV Domingo de Pascua
Estamos muy habituados en nuestra tierra al trabajo de los pastores. Más que un trabajo es una dedicación exclusiva al ganado. El pastor sabe lo que supone cada oveja, las cuida y guía. Jesús apela a la imagen del pastor que guía a su rebaño. Dicha imagen fue usada en los primeros siglos por la Iglesia y hoy permanece. El obispo es el pastor que orienta, guía, cuida, alimenta a la comunidad cristiana. Somos miembros de ese gran rebaño que Dios guía. Somos Iglesia. Somos Comunidad que camina.

Jn 10,27-30
En aquel tiempo, dijo Jesús:
-Mis ovejas escuchan mi voz, y yo las conozco y ellas me siguen, y yo les doy la vida eterna; no perecerán para siempre y nadie las arrebatará de mi mano.
Mi Padre, que me las ha dado, supera a todos y nadie puede arrebatarlas de la mano de mi Padre.
Yo y el Padre somos uno.

sábado, 11 de mayo de 2019

Palabras de Vida...


El mensaje de Jesús es claro. A veces implica moverse contra la corriente que nuestra sociedad de consumo nos impone. A los cristianos nos cuesta no ser hijos de nuestro tiempo. En ocasiones las contradicciones internas que vivimos nos alejan de la fe. Pero ¿a quién vamos a acudir? Estamos seguros de que el Señor es el único que tiene palabras de vida eterna.

Jn 6,60-69
En aquel tiempo, muchos discípulos de Jesús, al oírlo, dijeron:
- «Este modo de hablar es duro, ¿quién puede hacerle caso?»
Adivinando Jesús que sus discípulos lo criticaban, les dijo:
- «¿Esto os hace vacilar? ¿y si vierais al Hijo del hombre subir a donde estaba antes? El espíritu es quien da vida; la carne no sirve de nada. Las palabras que os he dicho son espíritu y vida. Y con todo, algunos de vosotros no creen.»
Pues Jesús sabía desde el principio quiénes no creían y quién lo iba a entregar. Y dijo:
- «Por eso os he dicho que nadie puede venir a mí, si el Padre no se lo concede.»
Desde entonces, muchos discípulos suyos se echaron atrás y no volvieron a ir con él. Entonces Jesús les dijo a los Doce:
- «¿También vosotros queréis marcharos?»
Simon Pedro le contestó:
- «Señor, ¿a quién vamos a acudir? Tú tienes palabras de vida eterna; nosotros creemos y sabemos que tú eres el Santo consagrado por Dios.»

viernes, 10 de mayo de 2019

Vida en vosotros...


San Juan de Ávila, Presbítero
Nuestras agendas llenas de contenidos, de reuniones, eventos y celebraciones se han ido vaciando de motivos. Nos encontramos y vemos rostros tristes, infelices… Nos hemos dejado inundar por comida rápida y artificial, pero la verdadera necesidad es llenarnos de un nuevo motivo para vivir. Solo eso llenará de sentido y motivaciones nuestras agendas. El encuentro con el Resucitado es ese motivo para vivir plenamente.

Jn 6,52-59
En aquel tiempo, disputaban los judíos entre sí:
- «¿Cómo puede éste darnos a comer su carne?»
Entonces Jesús les dijo:
- «Os aseguro que si no coméis la carne del Hijo del hombre y no bebéis su sangre, no tenéis vida en vosotros. El que come mi carne y bebe mi sangre tiene vida eterna, y yo lo resucitaré en el último día.
Mi carne es verdadera comida, y mi sangre es verdadera bebida.
El que come mi carne y bebe mi sangre habita en mí y yo en él.
El Padre que vive me ha enviado, y yo vivo por el Padre; del mismo modo, el que me come vivirá por mí.
Éste es el pan que ha bajado del cielo: no como el de vuestros padres, que lo comieron y murieron; el que come este pan vivirá para siempre.»
Esto lo dijo Jesús en la sinagoga, cuando enseñaba en Cafarnaún.