Martes de la III Semana de Adviento
Leemos hoy el evangelio de Mateo
que nos narra la genealogía de Jesús. Un relato que recorre la historia del
pueblo de Israel, pero un relato que es más universal de lo que nos creemos. Se
trata de un recorrido por la historia de la salvación, la intervención de Dios
en la historia del ser humano a través del pueblo de Israel, pero no solo. En
el relato se cita a otras personas que no son de origen judío, pero que han
abierto su corazón a la voluntad de Dios. Y en el relato se nos habla del
cumplimiento de las promesas. Adviento es el tiempo de escuchar a Dios, contemplar
su acción más allá de las fronteras que los hombres ponemos. Dios no se
encierra, ni lo podemos enjaular.
Reza Laudes en tu dispositivo
Reza Vísperas en tu dispositivo
Mt 1,1-17
Libro del origen de Jesucristo,
hijo de David, hijo de Abrahán.
Abrahán engendró a Isaac, Isaac
engendró a Jacob, Jacob engendró a Judá y a sus hermanos. Judá engendró, de
Tamar, a Fares y a Zará, Fares engendró a Esrón, Esrón engendró a Arán, Arán
engendró a Aminadab, Aminadab engendró a Naasón, Naasón engendró a Salmón,
Salmón engendró, de Rajab, a Booz; Booz engendró, de Rut, a Obed; Obed engendró
a Jesé, Jesé engendró a David, el rey.
David, de la mujer de Urías,
engendró a Salomón, Salomón engendró a Roboán, Roboán engendró a Abías, Abías
engendró a Asaf, Asaf engendró a Josafat, Josafat engendró a Jorán, Jorán
engendró a Ozías, Ozías engendró a Joatán, Joatán engendró a Acaz, Acaz
engendró a Ezequías, Ezequías engendró a Manasés, Manasés engendró a Amos, Amos
engendró a Josías; Josías engendró a Jeconías y a sus hermanos, cuando el
destierro de Babilonia.
Después del destierro de
Babilonia, Jeconías engendró a Salatiel, Salatiel engendró a Zorobabel,
Zorobabel engendró a Abiud, Abiud engendró a Eliaquín, Eliaquín engendró a
Azor, Azor engendró a Sadoc, Sadoc engendró a Aquín, Aquín engendró a Eliud,
Eliud engendró a Eleazar, Eleazar engendró a Matán, Matán engendró a Jacob; y
Jacob engendró a José, el esposo de María, de la cual nació Jesús, llamado
Cristo.
Así, las generaciones desde
Abrahán a David fueron en total catorce; desde David hasta la deportación a
Babilonia, catorce; y desde la deportación a Babilonia hasta el Cristo,
catorce.